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Tu taller mecánico en Sevilla de confianza es Talleres JMA, y nos puedes consultar acerca del pulido o correcta iluminación de los faros de tu coche. Con un taller mecánico de confianza en Sevilla puedes estar tranquilo, revisamos tu vehículo con nuestra Pre-itv y te avisamos si no cumple con la normativa. Ten en cuenta que, un vehículo con una iluminación incorrecta no pasará la ITV y además te pueden multar.

Los faros de un vehículo se encargan de proyectar sobre la carretera, de manera concentrada, los rayos de luz creados por la fuente lumínica. Son indispensables para ver y ser vistos en el vehículo y juegan un papel fundamental en la conducción.

No se trata de una cuestión estética, ten en cuenta que, cuando tus faros no iluminan adecuadamente tu seguridad está en juego. El deterioro en los faros es habitual, pero tiene solución. Ver y ser vistos es fundamental para poder tener una conducción segura.

Vamos a centrarnos en el deterioro de los faros y las soluciones que podemos ofrecer para no sufrir problemas de visibilidad, ITV, multas…

¿Por qué se deterioran los faros de los vehículos?

Cuando hablamos de deterioro no nos referimos a roturas del cristal, sino a su pérdida de transparencia, que se traduce en pérdida de eficacia. Cuando los cristales pasaron a ser protectores completamente transparentes, hemos podido ir observando que, muchos acababan blanquecinos o amarillentos.

Aunque los sigamos llamando cristales, actualmente suelen fabricarse en policarbonato, un material más ligero y, a priori, más resistente. El problema de este material es que su continua exposición a la intemperie puede hacer mella, como la exposición al sol, que acaba quemando la superficie exterior del faro, o la erosión que aparece con su uso. Incluso el hecho de utilizar bombillas demasiado potentes puede estropear este policarbonato, aunque de este modo lo hará principalmente por dentro.

¿Qué síntomas se pueden apreciar?

Hay tres maneras de detectar que nuestros faros están deteriorados.

  1. Para los más despistados probablemente sea en la ITV, cuando el operario de turno nos indique que nuestros faros tienen un problema.

 

  1. La iluminación es otro de los síntomas que nos indicarán que algo no va bien. Podrás observar que los faros ya no alumbran correctamente,notarás que pierdes visibilidad por falta de iluminación en la conducción nocturna.

 

  1. Por último, la forma más sencilla y rápida de detectar el deterioro es mirar lo faros. En un faro deteriorado podrás ver que ya no lucen como nuevos. Han perdido la transparencia y, probablemente, verás una capa blanquecina o amarillenta. Si tocas los faros, podrás notar una superficie áspera que incluso te manchará los dedos con pequeños fragmentos de material.

¿Qué consecuencias tiene?

Las consecuencias de unos faros deteriorados son una pérdida de la eficacia del alumbrado. Como ya comentábamos antes, puede suponer un problema para pasar la ITV, y también puede ser motivo de sanción si el deterioro es excesivo.

Además del bolsillo unos faros deteriorados también afectarán a tu seguridad. Cuando el faro está deteriorado la visibilidad disminuye y aumenta el riesgo de accidente. Con poca iluminación ni ves ni te ven.

 

¿Qué soluciones existen?

Del mismo modo que hay distintas maneras de detectar el problema, hay otras cuantas de solucionarlo.

  1. La primera de ellas es la más rápida y eficaz, pero también la más cara: cambiar el faro. De esta manera tendremos una óptica nueva, pero supondrá desembolsar el precio de un faro nuevo, que no es barato, más la mano de obra y lo más probable es que ambos faros estén deteriorados, ya que llevan el mismo tiempo de uso.
  2. La otra manera es pulir los faros de tu coche. Es una tarea más rudimentaria y no tan efectiva, pero te sacará del apuro y dejará los faros en condiciones de volver a circular con seguridad y pasar la ITV. Esta manera es, además, más barata puesto que podemos encargar la tarea a un especialista y no será necesario cambiar el faro.

 

Pulir los faros en 5 pasos

Paso 1: Limpiar los faros y enmascarar

El primer paso para pulir los faros de nuestro coche consiste en limpiar la superficie para eliminar residuos. Para ello utilizaremos un trapo y un cubo con agua y algo de jabón. Es importante que eliminemos todos los restos de suciedad, como excrementos de pájaro, barro o grasa.

Tras haber limpiado los faros, tenemos que enmascararlos para proteger todas las superficies colindantes como la carrocería o paragolpes de la lija y del pulimento.

Paso 2: Lijado con distintos granos

Este paso consiste en eliminar el material deteriorado del faro. Es decir, eliminaremos la superficie exterior del termoplástico desgastada. Aunque resulte extraño vamos a desgastar más el plástico para eliminar la parte mala, y por ello usaremos varias lijas de distinto grano. Lo primero es ver cómo de dañado está el faro, pues la lija más abrasiva de 400 puede no ser necesaria.

Comenzaremos usando una taladradora de velocidad variable y nos centraremos en una velocidad baja (podemos hacerlo a mano, pero será más cansado). Colocaremos la lija de 400 en la taladradora y comenzaremos a lijar. Hay dos detalles importantes antes de empezar. El primero es que conviene ir mojando suavemente la superficie mientras vamos lijando. El segundo es que debemos evitar movimientos bruscos, apretar demasiado o centrarnos en un único punto. Podemos acabar estropeando definitivamente el faro.

Por tanto, nuestros movimientos deben ser suaves y constantes, deslizando la lija por toda la superficie. Una vez terminamos limpiaremos de nuevo y, si todo está bien, el plástico debería quedar blanco, como si estuviera congelado. No debe haber superficies brillantes, y si es así, repetiremos el proceso.

Cuando hayamos terminado con la lija 400, de la que no debemos abusar, pues es muy abrasiva, tenemos que repetir el proceso con las lijas de 1.000 primero y de 2.000 por último. Éstas son menos abrasivas e irán eliminando las rayaduras para dejar el faro más transparente. El proceso es el mismo, ir mojando poco a poco, movimientos suaves y sin mantener la máquina en un mismo lugar y limpiar al terminar.

Paso 3: Pulido de los faros

En este paso tenemos que estar seguros de que el faro ha quedado homogéneo, sin superficies dañadas o brillantes. Posteriormente, es imprescindible secarlo para que el pulimento sea efectivo. Es importante cuidar el secado de las partes colindantes y recovecos para que no caigan gotas durante el proceso.

En la taladradora colocaremos ahora el disco de lana sobre el que aplicaremos una pequeña cantidad de pulimento. Sobre el faro añadiremos también pulimento y lo extenderemos por toda la superficie.

Es la hora de pulir con la taladradora, de nuevo a baja o media velocidad, y sin insistir en un mismo lugar. Iremos puliendo toda la superficie poco a poco sin apretar demasiado y veremos cómo tu faro empieza a recuperar la transparencia que tanto añorabas. Si no queda perfecto, siempre se puede repetir el proceso.

Paso 4: Limpieza

Llega el momento de remangarnos y limpiar a fondo los faros para comprobar el resultado. Con el faro limpio, podremos ver si hemos realizado bien el trabajo comprobando si la superficie es ahora transparente y si tocándolo queda lisa. De no ser así siempre podemos repetir el pulido.

Paso 5: Barnizado o sellado

Aunque este último paso es opcional conviene, al menos, tenerlo en cuenta. Pulir los faros sólo no es del todo eficaz, pues quitamos el barniz protector al plástico y con el tiempo acabará quedando igual de estropeado. Por tanto, un barnizado o sellado protector es la mejor opción si queremos un resultado duradero.

El siguiente paso consiste en aplicar la capa de barniz y dejarla secar. Si queremos un buen resultado, no podremos usar el coche hasta que el barniz haya secado, y deberá estar resguardado de cualquier agente externo que pueda estropear el acabado. Este último paso necesita su tiempo.

¿Cuánto dura el pulido de faros?

Esta pregunta la hemos incluido porque es muy frecuente, pero es muy difícil hablar de un periodo de tiempo concreto. Hay demasiados factores que afectan a la duración del pulido y que dependen de cada modelo y vehículo.

Pulir los faros de nuestro coche no es efectivo al 100%, y puede que no queden como nuevos. Aún, así, es una solución que te permitirá circular de forma segura con tu coche y mejorará considerablemente su imagen. Si estás pensando en vender tu coche, este proceso puede significar que la venta sea más fácil y ventajosa.

 

La duración del pulido es limitada. El sol, las inclemencias y el uso dan lugar a que los faros acaben de nuevo deteriorados. Por tanto, nunca será una solución tan tajante como cambiar el faro o, si fuera posible, sólo la cubierta. Ahora bien, siempre será más barato pulir un faro que cambiarlo.

Consideraciones a la hora de pulir faros

Unas cuantas consideraciones nunca vienen mal, para terminar de entender el proceso, sus beneficios y sus limitaciones:

  1. No es una solución definitiva y no conviene abusar. Lijando estamos eliminando material, por lo que poco a poco se va desgastando el faro. La recomendación es la de no realizar este trabajo más de 2 o 3 veces pues el plástico acabará quedando muy fino y endeble. Siempre depende de lo abrasivo que sea el lijado y del estado inicial.

 

  1. Lo más conveniente suele ser hacer el trabajo en los dos faros. A menos que uno esté completamente nuevo y el otro deteriorado, no mejoraremos la iluminación ni nos quitaremos los problemas con la ITV si decidimos sólo reparar uno de ellos. No lo olvides nunca, ambos grupos ópticos trabajan en conjunto. El mantenimiento es esencial, y bastará con limpiarlos periódicamente, evitar los túneles de lavado con rodillos, limpiadores fuertes que puedan dañarlos o, como mejor prevención, guardar el coche en un garaje para minimizar el factor intemperie.

Por último, y a modo de consejo de seguridad, si la ITV no te indica que tus faros están deteriorados y, sin embargo, tú deduces que su iluminación o aspecto no es el adecuado, no dudes en pulirlos. No olvides que son los responsables de que podamos ver y de ser vistos.

Esperamos que, con toda la información que te hemos dado en este artículo, ya tendrás claro si es el momento de pulir los faros de tu vehículo; para que vuelvan a iluminar como cuando eran nuevos. Si quieres consultar antes, no es ningún problema, pasa por nuestras instalaciones y te revisamos los faros. En nuestro taller mecánico en Sevilla siempre cuentas con el asesoramiento de expertos formados y con experiencia en la materia. Llevamos muchos años atendiendo las necesidades de nuestros clientes, y siempre ofrecemos soluciones a medida.

No somos otro taller mecánico, somos un taller mecánico en Sevilla, cercano, y actualizado. ¡Te esperamos!